MERCERÍA JUAN PEDRO
C/ Virgen de la Soledad 10-A, Badajoz
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La Mercería Juan Pedro es sin duda una de las referencias en el comercio del Casco Antiguo. Desde 1979 en la zona, lleva abasteciendo a los pacenses con sus soluciones a esos pequeños y grandes detalles de mercería….botones, ropa interior, lencería, medias, calcetines, complementos…. con uno de los mayores surtidos y con una historia de cariño al centro de Badajoz que es digno de mención. En tiempos donde la permanencia en el casco viejo no era una de las mejores alternativas comerciales, la Mercería Juan Pedro, resistió superando los peores augurios, para permanecer con un negocio que ha tenido que cambiar de domicilio, pero no ha querido hacerlo de zona. Es la Mercería del Casco Viejo. Fue constituida como actividad familiar en homenaje a su cabeza de familia y fundador, Juan Pedro, asegurando la subsistencia y el servicio desde hace 32 años. Además cuenta con uno de los merceros y comerciantes más simbólicos de la zona, el Sr. Cándido, más conocido como “Candi”.
DULCE INTRODUCCION AL CAOS...
Corría la postguerra española, jodida en todo el Estado español, cuando una modista de carácter se instaló en la calle de La Sal, hoy Arias Montano, y antaño la del Oro. Instaló su taller en la primera planta junto a su recién estrenado marido. La cosa funcionaba. Taller de costura y aprendizas. Había que darle un toque más. Y convirtieron el bajo en una Paquetería -Mercería (ahora lo llaman sinergia). La llamaron Eduardo, pero todos la conocían por La Ino. Y aquí comienza esta historia, según me han contado.
LA HISTORIA DE JUAN PEDRO...
Unos años mas tarde, un joven pacense, principal protagonista de esta historia, llamado Juan Pedro y a la postre mi padre, entró de "dependiente" (ahora vendedor) en aquella mercería, tras algunos años de aprendiz en alguna que otra y un intento de labrarse un futuro en Madrid que no cuajó. Y así, sucesivamente, de un trabajo a otro.
Llegó 1978, conmigo y mi hermano en el mundo, y el mundo muy cambiado. El taller de sastrería ya no funcionaba como tal y Eduardo decidió jubilarse. La calle del oro ya no era tal, pero aún había habitantes, colegios, niños y casas habitables. Así que, nuestro JP se quedó con aquel traspaso, y con los dos empleados existentes: Antonio y Candi (32 añitos ya con nosotros "mi hermano mayor"). Y se hizo "industrial" (ahora empresario). Con la ayuda inestimable de la Enri, mi Santa Madre. Y nos hicimos merceros. Y digo nos hicimos... todos, porque en el 82 llegó la jefa, oseasé mi hermana Sole. Y aprendimos a diferenciar la nácar del carey, la 48 de la 52 y, mucho más importante, la 95B de la 95C. Todo ello en entorno hostil en el que se fue convirtiendo, o dejaron que se convirtiese, nuestro Casco Antiguo. Pero resistimos. Los botones nos alimentaron, vistieron, y nos dieron estudios. Y seguimos en el mismo sitio... Resistiendo.
EL TRASLADO...
Pero cambios en las políticas de alquileres estatales nos hicieron replantearnos algunas cosas, y a finales del Siglo XX, nos fuimos a la Calle de la Soledad, antigua Echegaray, y actual ubicación. Y el sr. Candi, con nosotros. Y llegó el siglo XXI y seguimos con nuestros botones, nuestros abalorios, nuestros hilos y demás... Y con nosotros, el Candi. Pero llegó 2003, y en su ocaso, JP fue y se murió. Sin decir nada, pero diciéndolo todo y dejando cada cosa en su sitio. Tozudo él. ¿A quién habremos salido?
EL CAMBIO... Y LA CONTINUIDAD
Y ahora que hacemos? Por toda respuesta: seguid haciendo las cosas bien. Con dos cojones. Pues nada, aquí seguimos... con el Candi (un poco mas cascarrabias cada día, pero nuestro Messi, UN CRACK). Y mi mamá, y mi hermanita, y un tercero en discordia que también está, pese a todo. Y conmigo. Y con todos los que habéis estado a nuestro lado estos siete últimos años... Gracias AMIGOS. Sí lo hacemos bien o no, mejor o peor, les corresponde a ustedes juzgarlo y comunicárnoslo. Resistiremos. Gracias Juan Pedro. Te seguiremos homenajeando cada día que abramos esa reja, pasemos esa puerta y encendamos esas luces.

